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sábado, 7 de septiembre de 2019

Por qué se vuelve amarillo tu ordenador Apple "vintage" y cómo recuperar su color blanco original

Si te gusta la Informática "retro" como a nosotros, seguro que tendrás alguna pequeña colección de ordenadores de hace varios años. También habrás podido comprobar que todos han perdido el color blanco original, volviéndose con un tono amarillo "sucio". Devolverlos a su color original es una tarea que cualquier aficionado/a a la informática "vintage" tarde o temprano se enfrentará. Vamos a dar un breve repaso a las técnicas actuales que nos ayudarán a devolver nuestro querido y viejo Apple a su flamante aspecto original.

Antes de empezar, hay que tener en cuenta dos factores muy importantes. El primero de ellos es que no siempre funciona a la primera, hay que tener mucha paciencia y hacer varias pruebas antes de conseguir un éxito total. Así que para empezar, no utilices tu Apple II o Macintosh 128KB ;), prueba antes con otros aparatos menos valiosos que tengas con estos mismos síntomas. El segundo es desmontar y limpiar antes en profundidad, tanto el ordenador por dentro (ya que lo abrimos aprovechamos para limpiarlo a fondo) como la carcasa o teclado (y las teclas) que queremos devolver a su color original. Esto es muy importante, ya que antes de aplicar cualquier técnica, las manchas que se puedan quitar previamente al tratamiento tienen que ser eliminadas o se quedará la marca.

Figura 1. Carcasas de dos Apple Macintosh, el de la izquierda con alguna técnica de retrobright aplicada y el otro sin ella (derecha). Fuente.

Empecemos por el principio ¿por qué se vuelve amarillo mi ordenador?. El plástico utilizado para estos ordenadores se llama ABS o Acrilonitrilo Butadieno Estireno. Para evitar que este plástico pudiera calentarse en exceso y arder (recordemos que estos encapsulan las placas llenas de circuitos electrónicos los cuales pueden alcanzar grandes temperaturas), estos se mezclan con aditivos basados en bromo para hacerlos más resistentes al fuego. Si a la oxidación de esos aditivos le añadimos la exposición a rayos ultravioletas (UV) es cuando finalmente aparece el temido color amarillo. Entonces ¿cómo podemos devolver el color original?, por muchos que limpies la carcasa no se recuperará el color, la única forma es revertir dicha oxidación.

Por eso la técnica base que más se utiliza para la restauración del color original es el agua oxigenada o Peróxido de Higrógeno y a su vez, utilizar de nuevo el mismo catalizador, los rayos ultravioletas o mejor dicho, la luz del sol. Así que ya tenemos la primera técnica para la cual necesitaremos una caja de plástico transparente (lo suficientemente grande para que quepan las piezas a restaurar) y la luz del sol. Para el agua oxigenada, tenemos que tener en cuenta el factor del volumen. Comprando las más baratas de volumen 10 (es decir, 97% agua y un 3% de agua oxigenada) es suficiente para asegurarnos que no dañaremos el plástico obteniendo buenos resultados.

Figura 2. Carcasa sumergida en agua oxigenada en una caja de plástico expuesta al sol. Fuente.

El proceso es el siguiente. Primero, como hemos comentado, limpiar a fondo la carcasa a blanquear. Importante, no meter en la solución objetos que no sean blancos (colores vivos como rojos, amarillos, etc ojo con los logotipos como el de Apple de colores por ejemplo), ya que estos se pueden dañar y perder su aspecto original. Luego, desmontamos las piezas del ordenador y el teclado (hacer una foto a medida que desmontamos es una buena forma de saber cómo montarlo de nuevo). Una vez están limpias de suciedad todas las partes que vamos a restaurar (y secas), las sumergimos totalmente (si no se hunde, le ponemos un contrapeso transparente) dentro del recipiente con agua oxigenada. Tapamos la caja transparente (con film transparente o la misma tapa, por ejemplo) y lo dejamos expuesto al sol. Cada cierto tiempo le vamos dando la vuelta para acelerar y mejorar el proceso. El tiempo depende de la exposición al sol, la concentración de agua oxigenada (se puede probar con más volumen siempre con cuidado), etc. Por lo tanto, tenemos que ir mirando hasta que pensemos que se ha conseguido el efecto buscado. El siguiente vídeo de The 8-Bit Guy nos muestra alguna técnicas:


Otro método muy extendido que queremos mencionar no usa agua oxigenada. En su lugar, se aplica una crema utilizada por los estilistas la cual es un oxidante para la coloración. Hay muchos productos que realizan esta función como este por ejemplo, mucho cuidado con la elección ya que de esta dependerán los resultados (echa un vistazo por Internet, hay cientos de páginas que hablan de este método y ver qué producto es el mejor). En este caso será necesario esta crema, un pincel y papel film transparente. Por supuesto, usa gafas de protección y guantes por seguridad. Utilizamos el pincel y cubrimos toda la superficie a blanquear y la envolvemos con el papel transparente. Luego simplemente la dejamos al sol teniendo cuidado que no se creen burbujas en el envoltorio. Si hace calor, es posible que sólo en una hora o menos obtengas los primeros resultados. De nuevo ojo con las burbujas o se crearan zonas grises, aunque estas se pueden reparar también. En este enlace tienes explicado este proceso para restaurar un Macintosh Color Classic y arreglar también las zonas grises si aparecen.

Figura 3. Carcasa de un Macintosh Color Classic impregnada en crema oxidante de coloración y cubierta con papel film. Fuente.

Estos son los métodos más sencillos y seguros. Por supuesto, hay muchos más complejos los cuales utilizan otros compuestos para mejorar y acelerar el proceso, como por ejemplo glicerina o un producto quitamanchas conocido como Vanish. Uno de los más conocidos es Retrobright, en este enlace podéis consultar cómo conseguir la mezcla de componentes. El vídeo que hemos publicado arriba creado por The 8-bit Guy muestra diferentes métodos y su canal es muy recomendable para aprender estas técnicas y otras de restauración e incluso reparación. De todas formas, para empezar, la técnica que hemos explicado del agua oxigenada es la más segura, luego ya podemos ir probando otros métodos o aditivos (como el segundo de la crema oxidante para coloración) para conseguir mejores resultados. Si conoces alguna otra no dudes en comentarlo en este mismo artículo. Por cierto, esto no vale sólo para Apple ;) cualquier ordenador, consola u otro dispositivo de color blanco que tenga este mismo problema puede ser devuelto a su color original con estas técnicas.

Figura 4. Cuadro con los resultados obtenidos después de utilizar varias técnicas de retrobright por The 8-Bit Gut, siendo el número más alto 5 el más rápido en la columna Time y también 5 el más sencillo de implementar (columna Difficulty). Fuente.

IMPORTANTE: estos son compuestos químicos, que en principio no son peligrosos, pero hay que manipularlos siempre con mucho cuidado y mantenerlos alejados de los niños. Nos nos hacemos responsables del mal uso de los mismos y de los efectos negativos que se puedan acarrear de su mala manipulación. Ningún ordenador vintage Apple ha sido dañado o maltratado en estas pruebas ;) 

sábado, 2 de febrero de 2019

El fabuloso diseño del Macintosh y el misterio del icono del modem ¿un tributo oculto a Steve Jobs?

La historia del desarrollo del Macintosh no es sólo interesante debido a la gran cantidad de historias relacionadas con su hardware o software. Otro aspecto muy interesante es el diseño, algo que ya dejó claro Steve Jobs desde el nacimiento del proyecto, cuando incluso se interesó por la estética de la placa base. Ya hemos hablado del diseño de los iconos de Susan Kare pero hoy nos centraremos en otro de sus componentes: la famosa carcasa, ahora veremos por qué es tan interesante.

Pues es famosa entre otras cosas, por incluir dentro las firmas de todos los creadores, incluidos Steve Wozniak y Steve Jobs (sólo en los modelos de 128KB, 512KB y Mac Plus). La presión que recibió este equipo de diseñadores no tenía nada que envidiar al mismo de los otros desarrolladores de software y hardware, incluso me atrevería a decir que fue mayor, ya que en el diseño sí que podía opinar lo que quisiera Steve Jobs, cosa que en otros campos más técnicos no tenía otra opción que dejarse aconsejar por los ingenieros. Nada más reunirse por primera vez con el equipo de diseño, lo primero que dijo Jobs sobre el diseño era no caer en los mismos errores que los cometidos con el Lisa. El equipo estaba liderado por Terry Oyama y Jerry Manock (creador también del diseño del Apple II y III).

Figura 1. Interior del Macintosh con las firmas de los creadores. Fuente.

En concreto, Jobs decía que el Lisa parecía la frente de un Hombre de Cromañón y que era demasiado serio, así que el nuevo Macintosh tenía que ser más juvenil y atractivo para las masas. El objetivo de Jobs no era más que crear un ordenador que todo el mundo pudiera entender al verlo, es decir, hacerlo lo más sencillo y atractivo posible a todo tipo de público aunque nunca hubieran utilizado un ordenador antes. Como hemos comentado, Steve Jobs siguió muy de cerca el desarrollo del diseño, tanto que incluso su nombre está en la patente junto a Oyama y Manock. Otra de las grandes obsesiones de Jobs era hacerlo casi imposible de copiar, utilizando componentes propios y una forma tan original que si alguien lo copiara sería evidente el plagio, de ahí su peculiar diseño.

Figura 2. Parte trasera donde se aprecian los iconos que representan a los puertos de comunicaciones. Fuente.

Era tal la importancia del diseño que hasta las cajas estaban diseñadas por John Casado, el cual se basó en Picasso y Matisse. La carcasa del Macintosh tiene dos partes, una frontal y otra trasera. La frontal la diseñó Oyama mientras la trasera fue trabajo de Manock. Antes hemos comentado que Jobs buscaba que la máquina fuera universal, por eso dio la orden de no escribir nada, ningún texto en ningún idioma en la carcasa (excepto el nombre Macintosh).

Figura 3. Cajas de embalaje del Macintosh original. Fuente.

Por eso los puertos no tenían ningún nombre escrito y utilizaban símbolos. Por ejemplo, el modem no tenía esa palabra por ningún lado, sólo había un icono que intentaba representar su función (al igual que hizo Susan Kare con los iconos). Esto que parece algo habitual hoy día fue toda una revolución en su época, que luego muchos otros copiaron.

Figura 4. Detalle del icono del modem. Fuente.

Pues precisamente vamos a hablar ahora de uno de esos iconos que están en al parte trasera, en concreto del ya mencionado modem. Este icono fue diseñado expresamente para el Macintosh original y tenía el símbolo de un teléfono y una hilera de ceros y unos que representan la transmisión de la información. En concreto esa ristra de ceros y unos corresponde al siguiente número: 1001010. En decimal corresponde al número 74 y en hexadecimal es 4A. Y esto corresponde con la letra "J" en ASCII, ¿es la "J" de "Jobs"? :) no estamos seguros pero desde luego es muy curioso y sobre todo puede ser un guiño a su creador, ya que en Apple por aquella época había poco espacio para las casualidades.

sábado, 17 de junio de 2017

La increíble fuente de alimentación del Apple II que marcó toda una industria


El Apple II fue una creación de Steve Wozniak. Prácticamente lo fabricó él solo desde cero, pero existía una parte del ordenador que no fue creada ni diseñada por él. Nos referimos a la fuente de alimentación. No se suele prestar mucha atención a este componente fundamental de los ordenadores, excepto para referirnos al ruido que genera o su potencia. Lo cierto es que realizan su función perfectamente y su diseño base original, de 1977, apenas ha variado hoy día. Además, esta historia se cruza, como muchas otras relacionadas con Apple, con la empresa Atari.

Cuando la placa base del Apple II ya estaba terminada, era el momento de pensar en una carcasa. Por supuesto, no podía ser una cualquiera estando Jobs detrás del proyecto. Así que tenía que ser práctica y bonita a la vez. Después de que Jobs descartara varios modelos (en esta fase Wozniak apenas intervino, sólo le importaba la electrónica), que por cierto todos eran metálicos, por fin encontró a la persona que podía llevar a cabo el proyecto. Esa persona era Jerry Manock. Los dos Steves conocieron a Manock en sus múltiples y provechosas visitas al famoso Home Brew Computer Club. Llegaron a un acuerdo con él para fabricar una carcasa para el Apple II por la cantidad de 1.800$ de la época (1977). La diferencia respecto a otras, era que estaría hecha íntegramente de plástico (de hecho es la primera carcasa de plástico de ordenador de la historia), lo cual era toda una revolución ya que todas las otras carcasas de ordenador estaban fabricadas en metal (el plástico se suponía que era demasiado vulnerable al calor). Finalmente Manock entregó a Jobs y Wozniak la carcasa con el diseño que todos conocemos y que puedes ver en la siguiente imagen:
Figura 1. Diseño de la carcasa del Apple II. Fuente.

Tenemos que recordar que por aquella época los ordenadores no tenían el diseño amigable que conocemos hoy día. Los fabricantes no ponían atención en los aspectos estéticos o visuales ya que se suponía que el cliente que compraba ordenadores era personal muy especializado al cual no le importaba demasiado estas características. En cambio, todo cambió con el Apple II y fue de hecho toda una revolución. No se veían tornillos ni circuitería, parecía una máquina de escribir (con un teclado similar), no era muy grande y además era lo suficientemente amigable como para ponerlo encima de una mesa sin asustar a nadie.

Es posible que os estéis preguntando por qué se diseño antes la caja del ordenador que la fuente de alimentación y esa es una buena pregunta porque ocurrió exactamente así. Una vez ya tenían preparada la carcasa había que diseñar una fuente de alimentación que primero, encajara dentro del espacio reservado para ella (esto es importante ya que no querían que la fuente fuera un aparato externo como ocurría en la mayoría de los casos) y segundo, no emitiera demasiado calor o podría dañar la placa base. Esto no sería demasiado complicado si no fuera porque además querían (sobre todo Jobs) que el nuevo Apple II no llevara ventilador para evitar ruidos y sobre todo porque tendrían que cambiar el diseño final.


Figura 2. Foto reciente de Steve Wozniak y Rod Holt. Fuente.

Buscando alguien que pudiera diseñar una fuente de alimentación con dichas características (tarea nada fácil), Steve Jobs fue a preguntar a sus antiguos compañeros en la empresa Atari, donde todos sabemos que estuvo trabajando durante una época. Le preguntó a unos de los jefes técnicos llamado Al Acorn (creador del famoso Pong) si conocía a alguien que fuera capaz de fabricar dicha maravilla de la ingeniería. Este le dijo que sí, que un tal Rod Holt les podría ayudar con el diseño de la fuente de alimentación.


Figura 3. Esquema de la fuente de alimentación diseñada por Rod Holt. Fuente.

Así que Rod se puso manos a la obra y fabricó lo que hoy llamamos fuente de alimentación conmutada. Por supuesto, cumpliendo todos los requisitos: sin ventilador,  lo suficientemente pequeña para que entrara en la carcasa diseñada por Manock, no creaba interferencias con otros aparatos (algo muy común por aquella época) y proveía de 38w de potencia con 5,12,-5 y -12 voltios (poco ha cambiado hoy día). Realmente Rod Holt no inventó desde cero la fuente de alimentación conmutada. De hecho existía una patente justo un año antes, 1976 de Magnus Carl Wilhem. Pero es cierto que los cambios y mejoras que aportó Rod Holt al diseño original de Magnus Carl fueron suficientes como para darle nombre a una nueva patenta (Patente #4,130,862) así como el reconocimiento futuro a su obra.


Figura 4. Vista de la fuente de alimentación conmutada del Apple II. Fuente.

Finalmente Rod Holt se incorporó a Apple (parece que no fue fácil contratarlo, de hecho en el fantástico libro "The Little Kingdom" comentan que fue engañado por Jobs) como "Chief Engineer and Vice President of Engineering" durante el reino del Apple II, convirtiéndose en el quinto empleado de la historia de Apple. Finalmente fue "invitado a irse" después de seis años trabajando en Apple, al parecer no se llevaba bien con algunos de los nuevos jefes que se incorporaron al crecer la empresa. Gracias a él y su invento, hoy día tenemos ordenadores más pequeños, menos pesados, menos ruidosos y más eficientes en cuestiones energéticas.

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