Menú principal

domingo, 10 de julio de 2011

Y un Mick Jagger "drogado" ignoró a Steve Jobs y a su Mac

Hacía tiempo que no os traíamos una de esas anécdotas históricas de Steve Jobs que tanto nos gustan, como cuando Steve Ballmer tembló con el enfado de Steve Jobs por el robo de Halo, o la anécdota de estética de la placa base del Macintosh o cuando Steve Jobs se enfrentó con Bil Gates por el robo de tecnología. Esas piezas nos traen imágenes de un pasado que creo nuestro presente y nos hacen ver a los hombres detrás de los mitos. En esta ocasión es otra microhistoria de Cyberhades que narra un encuentro desafortunado entre un Mick Jagger en la cumbre y un Steve Jobs que vino a verle después de una fiesta. 

Microhistorias: cuando Mick Jagger, Andy Warhol y Steve Jobs se encontraron

Andy Hertzfeld llegó a su despacho un día un poco complicado. Estaban a punto de sacar al mercado el Apple Macintosh pero aún había problemas con el software y quedaba mucho trabajo por hacer. La fecha final para la entrega era el día 16 de Enero a las 6 A.M. (hora en la que abrirían la fábrica para empezar la producción). Como decía, Andy Hertzfeld llegó a su despacho ese viernes, 8 días antes de la fecha de entrega. En ese momento, Steve Jobs estaba junto a otros compañeros de Apple en Nueva York en un tour de prensa para presentar al nuevo Mac. Eso le venía genial al equipo de desarrollo de Apple para estar tranquilos y finalizar todo el software.

Sin embargo, Andy Hertzfeld al mirar en su escritorio vio una nota con un mensaje de la secretaria de Steve Jobs que decía más o menos: Andy H., Steve J. ha llamado. Podemos entregar un Mac a Mick Jagger mañana. Puedes tomar un vuelo y encontrarte con nosotros mañana por la tarde y traer todo el software que puedas. Si puedes venir, concreta los detalles del viaje con Lynn (secretaria de Steve Jobs). Steve llamará en unas horas, el estará en el hotel Carlyle mañana”

Andy Hertzfeld estaba un poco desorientado, por un lado conocer a Mick Jagger era una oportunidad que se da una vez en la vida, pero por otro lado tenía mucho trabajo por hacer aún con el software. Entonces llamó a la secretaria para decirle a Steve Jobs que no podría ir. Unos días después, Andy Hertzfeld se encontró con Bill Atkinson que estaba con Steve Jobs en Nueva York, y le contó algo más sobre como acabó esta historia.

Andy Warhol
Le dijo que estuvieron en una fiesta la noche del martes, donde conoció a Andy Warhol y que este se mostró emocionado con el Macintosh cuando se lo enseñaron. Entonces dijo “tienes que enseñárselo a Mick Jagger y preparó una cita la tarde del sábado en la casa de Mick Jagger con toda la gente de Apple, incluido el propio Steve Jobs.

Allí fueron Steve Jobs, Bill Atkinson (creador de MacPaint) y Mike Murray con su Apple Macintosh en la caja hacia la casa de la leyenda del Rock, Mick Jagger. Llamaron a la puerta pero nadie contestó en muchos minutos, hasta que aparecieron varios escoltas de Mick Jagger (enormes según cuentan), los cuales no se mostraron muy emocionados por ver al co-fundador de Apple.

Al final les dejaron entrar y les llevaron a una habitación mientras esperaban a Mick Jagger. Bill Atkinson preparó el Mac y ejecutó el mítico MacPaint haciendo algunos dibujos de prueba.

Mick Jagger
Entonces, de repente, apareció Mick Jagger, vestido con vaqueros y una camiseta Nunca había escuchado hablar de Apple, Steve Jobs o del Macintosh.

Steve Jobs intentó varias veces entablar una conversación con él pero no hubo manera, según cuenta parecía que Mick Jagger no podía decir ni una frase coherente … “hablaba arrastrando las palabras y muy despacio” dijo Steve Jobs, y al final admitió “estaba drogado o tenía un daño cerebral”.

Al cabo de unos minutos, a Mick Jagger le importaba un pimiento el Macintosh y el mundo en general, así que ya empezaban a ver que esto sería un fracaso.

Pero pasó algo, la hija de Mick Jagger, Jade, que tenía doce años, entró en la habitación y sus ojos se abrieron como platos al ver los dibujos en el Macintosh. Bill Atkinson le empezó a explicar cómo usarlo y pronto estaba emocionada creando sus propios dibujos. Incluso cuando Mick Jagger se fue a otra habitación, los de Apple se quedaron media hora más con Jade explicando el funcionamiento del ordenador y respondiendo a sus preguntas. Al final le dejaron el ordenador a Jade Jagger, la única que se interesó por él, además cualquiera se lo quitaba

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Artículos relacionados

Otras historias relacionadas

Entradas populares