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sábado, 27 de noviembre de 2010

Steve Jobs y la estética de la placa base de Apple

Desde Cyberhades nos han dedicado un post muy curioso - ¡gracias! - con una historia muy peculiar sobre el sentido estético de Steve Jobs en todos los detalles de Apple, así que nosotros vamos a publicarla aquí, porque nos parece de lo más curiosa.

Viendo como el señor Steve Jobs ha cuidado todos los detalles de sus diseños, no es de extrañar que el Apple I haya alcanzado más de 200.000 dolares en la subasta en la que fue vendido. El arte sí tiene precio, y es alto..

¿A quién le importa la estética de una placa base? pues a Steve Jobs
por cybercaronte

Estamos en la primavera de 1981 y el nuevo Mac ya estaba lo bastante avanzado en diseño como para crear una placa de circuito impreso. Hasta ahora sólo había prototipos usando una técnica llanada “wire-wrapping” donde a cada señal le correspondía un cable enrollado a unos conectores. Esto, ya podéis imaginar, era un verdadero desastre, sobre todo a la hora de encontrar fallos o de hacer alguna modificación, pero en general, para probar un circuito, era la forma más rápida y económica. Entonces Apple reclutó a un joven e inocente ingeniero llamado Geroge Crow, para ayudar al genio de Burrell (este hombre es un crack, el solito diseño completo la placa base del Macintosh, algún día hablaremos de él) en el diseño de la placa de circuito impreso. Para una inmediata reunión con Steve Jobs, se hicieron una docena de placas para la demostración.

Figura 1: Parte delantera y trasera del prototipo de Mac usando wired-wrapping. Imágenes: Digibarn

Y llegó el día. Todos alrededor de Jobs, mostrando sus nuevos diseños de la placa del futuro Mac, estaban bastante orgullosos de su trabajo. Hay que recalcar el tremendo trabajo de Burrel optimizando todo el diseño “a mano” para que la placa base fuera lo suficientemente pequeña y conseguir que entrara en el nuevo diseño de la carcasa, propuesto por Jobs. Si has trabajado alguna vez con diseño de placas de circuitos impresos, sabrás perfectamente  la complicación que tiene el optimizar y diseñar una buena placa. Ahora hay muchos programas que lo hacen de forma automática, pero por aquellos tiempos, todo era a mano.

Dicho esto, seguimos con la reunión.

Entonces, Jobs dijo: “Esa parte es realmente bonita” … o_O , imagináos la cara de Burrell y de todos los ingenieros allí reunidos que se habían dejado los ojos y sus vidas en hacer esa placa en un tiempo record.

Pero ahí no quedó la cosa, Jobs continuó diciendo ” … pero mira esos chips de memoria. Eso es FEO. Las líneas están demasiado juntas” (cuando Steve Jobs dice “líneas”  realmente se está refiriendo, por supuesto, a las pistas del circuito impreso de la placa base).

Diseño final de la placa de Apple.

George Crow, que era nuevo y no conocía la forma de ser de Jobs, dijo con dos coj*nes al jefe del proyecto y dueño de casi todo Apple: “¿A quién le importa la forma de la placa base?, lo único importante es lo bien que funcione. Nadie va a ver la placa base.” … y claro, la cara de todos los allí presentes tuvo que ser un poema. Ese nuevo chaval echándole en cara al todopoderoso Jobs una de sus santas e indiscutibles opiniones.

Steve, claro, respondió de forma autoritaria y gritando: “¡Yo voy  a verla!, Yo quiero que sea lo más bonita posible, incluso aunque esté dentro de la caja. Un gran carpintero no usaría mala madera para la parte de atrás de un mueble, incluso aunque nadie vaya a verla“.

Antes de que George volviera a replicar a Steve, Burrell, afortunadamene, lo interrumpió. “Bueno, esa parte es la más difícil de diseñar a causa del bus de memoria“, dijo Burrell. “Si lo cambiamos, puede que no funcione correctamente“.

Steve dijo “Vale, vamos a hacer una cosa. Crearemos otro diseño para hacerla más bonita, pero si no funciona volveremos a cambiarla por la original“.

Así que Apple se gastó otros 5.000 doláres para hacer otras placas con otro diseño, sobre todo en el bus de memoria, para que Steve pudiera aprobarlas según su concepto de belleza. ¿Pero sabéis que pasó al final?, pues que el nuevo diseño no funcionó. Burrell tenía razón y al final volvieron al viejo y “feo” (pero perfectamente funcional) diseño inicial.

No sé que paso con George, pero seguro que no trabajó más en el proyecto. Toda esta historia está contada por el mítico Andy Hertzfeld, que estaba presente en dichas reuniones. Andy ahora trabaja en Google. Visto en el fantástico libro: “Revolution in the Valley“.

NOTA: esto aunque parece una excentricidad de un genio, ese carácter de Jobs junto a su especial sentido de la estética fue y es uno de los pilares del actual Apple. Si mezclamos ese talento de Jobs con los geniales ingenieros de los que siempre ha estado rodeado, obtenemos esa personalidad, diseño y excepcional funcionamiento de los ordenadores Apple.

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