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martes, 5 de julio de 2011

Latas de galletas como cajas Faraday para evitar espionaje

Siempre quise ser un superhéroe: ¿quién no ha soñado con recorrer las peligrosas noches de Gotham con el Batmóvil o se ha imaginado sacando las garras de Lobezno para poner en su sitio al pesado de turno? Pero si algo hace grande a un superhéroe no es su nombre, ni sus poderes, ni siquiera su actitud (aunque hay que reconocer que los buenos con espíritu de “chico malo” tienen mucho más gancho, nunca entendí cómo Jane pudo escoger a Scott antes que a Lobezno…) lo que hace grande a un héroe es, sin lugar a dudas, su antagonista, su némesis, ese enemigo al que debe enfrentarse una y otra vez, al que no puede destruir pero al que tampoco deja de vencer. Quizás por eso me ha parecido un poco decepcionante descubrir que, al parecer, algunos directivos piensan que la mejor defensa contra los hackers es… una simple lata de galletas.

Resulta que una empresa química alemana está utilizando cajas de galletas antiguas para guardar los teléfonos móviles/celulares de su equipo de investigación y desarrollo mientras discuten los temas más importantes. Ni siquiera la explicación científica que justifica esta medida la hace más glamurosa: supuestamente las viejas latas de galletas producen el efecto Faraday bloqueando las ondas electromagnéticas e impidiendo así los posibles ataques de hackers a los móviles (pues ya no basta con apagarlos para que estén seguros).


El problema radica en que hoy en día el malware, y especialmente en ataques dirigidos APT (Advanced Persistent Threat) podría hacer que con un software instalado en la máquina se encendiera la cámara, el micrófono, se grabaran conversaciones, tirasen fotos e incluso se enviaran datos en tiempo real a una ubicación remota. No vale que se desactive la conexión WiFi, 3G o el GPS. Si el malware está dentro del terminal podría activar todas las funciones él mismo. Esto es lo mismo que Apple quiere aprovechar para que los usuarios puedan recuperar sus terminales cuando sean perdidos robados.

Aunque en tiempos de crisis como los que vivimos es admirable la utilización de un mecanismo de seguridad tan económico, es un poco triste pensar que una simple lata de galletas antigua pueda convertirse en la kriptonita de los hackers. En cualquier caso, hay que reconocerle a la empresa química alemana el mérito de haberse preocupado en buscar un sistema de seguridad para sus móviles simple, económico y, aparentemente, eficaz: inutilizar los teléfonos de sus trabajadores mientras están reunidos.

Nosotros, mientras tanto, aunque con menos glamur del que nos gustaría, seguiremos luchando contra nuestro archienemigo, trabajando día a día para aumentar la seguridad de nuestros dispositivos y defenderlos de posibles ataques incluso mientras los estamos utilizando.

5 comentarios:

  1. No es más... "portable" quitarle la batería al movil?
    Yo creo que lo que pasa es que los de la empresa esta son unos Frikis y les mola decir "me he hecho una jaula de Faraday con mi caja de galletas" xDDDD

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  2. @Selvi, es que para quitarle la batería a un iPhone o iPad hay que sufrir de lo lindo!!!

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  3. A este paso harán habitaciones "jaula de Faraday" para evitar que alguno del equipo olvide colocar su móvil en la caja.
    Y, de paso, que con la confusión, algún listillo meta en la caja su viejo mancontro de prepago y tome un smartphone de última generación con tarifa de datos completa, juajuajua.

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  4. Si han manipulado el telf y te han metido un micro aunque lo apagues puede seguir emitiendo.

    Yo se de casos reales q los meten en un microondas aun habiendo quitado la batería.

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  5. en un microondas encendido había que meter toda la puta basura de apple

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